viernes, 25 de octubre de 2013

Fading - E. K. Blair

¿Puede una conciencia sucia evitar que se curen las heridas?
La estudiante de bellas artes, Candance Parker, creció con una madre que piensa que la imagen lo es todo, y la perfección de su hija nunca sería suficiente. A punto de graduarse en la universidad y perseguir sus sueños de convertirse en bailarina profesional, Candance decide que es tiempo de soltarse y divertirse un poco. Pero la diversión dura poco cuando un brutal ataque la deja completamente hecha pedazos.
Los recuerdos que consumen y atormentan a Candance están empezando a destruirla cuando conoce a Ryan Campbell, el exitoso dueño de un bar. Él se siente conectado al instante e intenta demostrarle que vale la pena luchar por un poco de esperanza. Pero, ¿acaso Ryan alberga sus propios demonios? Cuando las paredes comienzan a desmoronarse lentamente, los secretos que allí se ocultan comienzan a convertirse en dolorosas cargas.
¿A qué punto los secretos se convierten en mentiras?
Fading, #1

Primer Capítulo

1

Traducido por Adriana Tate.

—¿Dónde conociste a este tipo?
Miro a mis ojos avellanas que se reflejan en el espejo y aplico mascara en mis ya oscuras y gruesas pestañas. —Me encontré con él en el club de campo.
—¿Qué demonios estabas haciendo ahí? Si tú odias todas esas tartaletas presuntuosas. —dice ella con un dramático giro de ojos.  
—Lo sé, pero mis padres querían que me encontrara con ellos para el almuerzo.
—¿Cómo fue eso? —pregunta Kimber.
Me di la vuelta para mirarla. —Oh bueno ya sabes, lo de siempre. Mamá sigue queriendo mi trasero por mi especialización en danza. Piensa que estoy tirando mi vida por la borda. Juro por Dios, que la mujer tiene que conseguir una vida y dejar de tratar de controlar la mía. 
Acostándome en mi cama mientras busco en mi closet por algo para usar, Kimber dice—: Ugh, olvídate de ella, así que dime, ¿Este tipo es caliente, o es un holgazán, imbécil del club?
Deslizándome en mis pantalones blancos favoritos y agarrando una blusa azul marino sin mangas, le disparo a Kimber una sonrisa. —Caliente, no es un holgazán, corte limpio y un niño de mamá total. Así que sí, un poco de idiota.
—¿En serio? ¿Por qué aceptaste salir con él? —ella rueda fuera de mi cama y empieza a hurgar entre mis zapatos. Kimber es como mi hermana. La conocí en mi primer año en la universidad cuando al alzar fuimos emparejadas para compartir un dormitorio. Ella es muy sociable y tiene un toque de dramatismo. A pesar de que su sentido del humor puede ser un poquito atrevido, su corazón es sincero.
Después de nuestro primer año, abandonamos los dormitorios y nos mudamos a esta casa, la cual es de sus padres. Los pasados tres años realmente nos han unido, y no podría imaginar mi vida sin ella.
—Porque mi madre estaba parada justo allí, y simplemente no quería lidiar con una más de sus cantaletas. Así que, él me preguntó, yo dije sí. Solo vamos a ir a tomar un trago, eso es todo. No es gran cosa.
—Aquí tienes, usa estos zapatos.
—Gracias. —digo mientras me coloco mis sandalias doradas de Tory Brunch. Paso un cepillo por mi largo, grueso cabello castaño y me doy un último vistazo en el espejo.
Untándome un poco de brillo labial, camino hacia la cocina. Cuando agarro mi teléfono del bar para revisar mis mensajes de texto, veo que tengo una llamada perdida de Jase. Conocí a Jason cerca del mismo tiempo en que conocí a Kimber. Inmediatamente conecte con él y le puedo contar cualquier cosa. Amo a Kimber, pero por alguna razón, soy capaz de dejar caer todos mis muros con Jase.
Hay un golpe en la puerta, y le grito a Kimber para que abra. Rápidamente, le escribo un mensaje a Jase.
Saliendo por un par de horas. Ven más tarde. Muero por verte.  
Tirando mi teléfono en mi cartera, entro a la sala de estar para encontrarme con Jack.
—Hola, Jack.
—Hola, Candace. Te ves genial. —dice él, y escucho a Kimber soltar un pequeño bufido. Le doy una mirada por encima de mi hombro y articulo ¡Sé amable!
Me subo al carro de Jack y nos dirigimos a Prescriptions (1), un exclusivo bar de moda en el centro Seatle. Jack se estaciona y luego se dirige hacia mi puerta para abrirla por mí. Tomando mi mano, me ayuda a salir de su pequeño Audi.
Cuando entramos, el bar está poco iluminado y disperso con elegante sofás de cuero y elegantes mesas de café tapizadas en cuero. El bar principal corre a lo largo de una de las paredes y está hecho de una rica madera de chocolate. Que abarca la longitud de la pared detrás del bar de la barra de botellas iluminadas en un sólido pizarrón negro con la palabra ‘Prescriptions’ escrita a lo largo con todas las bebidas enumeradas abajo en una letra artística y única. Mientras nos instalamos en uno de los sofás, una mesonera se acerca; Jack pide una cerveza, y yo pido una copa de vino tinto.
Encogiendo sus rodillas, él se gira hacia mí en el sofá y pregunta—: ¿Cómo es que no te había visto antes en el club de campo? Veo a tus padres a menudo, pero a ti nunca.
—No es mi escenario, supongo. Mi madre sirve en unos cuantos comités, así que ella prácticamente vive allí. 
Jack entrecierra sus oscuros ojos azules hacia mí, y el borde de su boca se alza en una sonrisa ligera. —¿No te llevas bien con tu madre, verdad?
—Es complicado —suspiro—. Tenemos puntos de vista muy diferentes de la vida. En realidad ella está mentida en las apariencias. Buscando el rol. Interpretando el rol. Realmente no le veo el punto. 
La mesonera llega con nuestras bebidas, y tomo un generoso sorbo de mi vino. No puedo evitar notar lo sexy que se ve mientras echa su cabeza hacia atrás para tomar un trago de su botella de cerveza. Tal vez me equivoqué; tal vez no es un idiota. Dejo escapar una pequeña risita por mi pensamiento.
—¿Qué es tan gracioso?
—Oh, nada. Solo pensando sobre como tal vez tuve una mala impresión de ti el otro día. —Tome otro sorbo de mi bebida —. Así que, Jack háblame de ti.
—¿Qué quieres saber?
—¿Pasatiempos? ¿Especialidad? ¿Qué planeas hacer después de graduarte? 
—Bueno, yo juego en el equipo de Lacrosse, y estudio ciencias políticas. —Él toma otro trago de su cerveza y aclara—: Estoy en el propedéutico de leyes. Así que después de este año planeo ir a Stanford a la escuela de leyes. ¿Qué hay de ti?
—Estoy bien con mi especialidad en artes. Ballet. Otra cosa que mi madre no aprueba. 
—Así que, ¿Cuáles son tus planes después de este año? 
—Audiciones, supongo. Me refiero, me encantaría bailar profesionalmente tanto tiempo como pueda. Eventualmente quiero enseñar.
Caemos en una conversación fácil mientras continuamos hablando y llegamos a conocernos el uno al otro mejor. Él parece realmente interesado en lo que tengo que decir. Jack no es el típico hombre que prefiero; él es un chico de fraternidad y proviene de una crianza como la mía, pero es muy agradable y, en su mayor parte, parece con los pies en la tierra.
Tiendo a tener un montón de primeras citas con chicos pero nunca me encuentro en una relación con ninguno de ellos. Realmente no sé la razón de eso; quizás no he encontrado a nadie de quien me preocupe lo suficiente como para mantenerlo cerca. Como sea, no soy una puta, ni mucho menos. Solo me he acostado con un chico, mi novio de la secundaria. Salimos durante más de un año y terminamos teniendo sexo la noche de nuestra graduación. Era joven y estúpida, pero eso fue hace tres años, no he sabido nada de él desde esa noche.
Después de que unas cuantas horas pasaran fácilmente, me excuso para ir al baño de mujeres. Me lavo las manos y busco en mi cartera por una coleta. El vino está empezando a hacerme sentir calor, y necesito tener el cabello fuera de mi cuello. Siempre he querido el cabello corto, pero como bailarina, tiene que ser lo suficientemente largo como para estar seguro en un moño en la parte superior de mi cabeza. Así que por ahora, tengo cabello largo, grueso, marrón oscuro, con reflejos dorados naturales que cuelgan unos cuantos centímetros más abajo de mis hombros. Cuando finalmente encuentro una coleta, rápidamente me amarro el cabello en una cola de caballo.
Cuando regreso, Jack se pone de pie y sostiene su mano para mí. —¿Estás lista para irnos? 
—Sí. —digo mientras deslizo mi mano en la suya.
        
***
Jack estaciona su carro al frente de mi casa, y una vez más, salta y abre mi puerta por mí. Me acompaña a la puerta y dice—: Realmente me divertí contigo esta noche. ¿Qué te parece si hacemos esto otra vez?
—Umm, sí. Eso estaría bien. —le digo mientras él se inclina y ligeramente roza sus labios contra mi mejilla. Mi cuello se calienta, y me siento ligeramente avergonzada por el gesto.
—Te llamaré así podemos planear algo.
—De acuerdo, eso suena bien. Gracias por las bebidas. Realmente me la pase muy bien.
—Yo también. Buenas noches, Candace.
—Buenas noches, Jack.
Lo observo caminar de regreso a su carro, y me giro para abrir la puerta. Pero en cambio la manija de la puerta sale disparada de mi mano, y me tropiezo de las rodillas dentro de la casa.
—¡¿Qué demonios, Kimber?!
Señalado con su cabeza hacia la puerta, ella pregunta—: Mmm hmm…¿Qué fue todo eso?
Impulsándome a mí misma para ponerme de pie, la miro con una expresión de molestia en mi cara. —¿Qué fue qué todo eso? 
—Él besándote en la mejilla. Lamiéndote. —ella arruga la nariz en disgusto. —¿Quién hace eso?
—Dios, lo que sea. Y no tenías que verlo besándome. Juro que tú voyerismo no tiene límites.
—¿Y bien? —ella continua, mirándome con sus muy curiosos, ojos azules.
—Ooh, déjame en paz —suspiro—. Podría haber estado equivocada sobre él. Es un chico bastante decente. Creo que intentaremos tener otra cita de nuevo. Ya veremos. —camino hacia mi habitación para cambiarme de ropa, y Kimber me sigue. Ella se acuesta en el medio de mi cama mientras me pongo un par de pantalones cortos de chándal y una camisola.
Observo a Kimber mientras se queda mirando el techo en una profunda reflexión con su ondulado cabello rubio desplegados alrededor de ella. Kimber es hermosa, y lo sabe. Está en forma, pero ha sido bendecida con curvas femeninas, cuando yo tengo más un cuerpo delgado recto. La típica forma de bailarina.
Todavía mirando al techo dice—: Mierda. Candace, ¿Te diste cuenta que estamos a punto de iniciar nuestro último año y todavía no he conseguido un material decente para esposo?
Me echo a reír. —¿Es está la mierda que está constantemente flotando en tu cabeza?
—Bueno…un poco. Quiero decir, nunca he tenido que trabajar un día en mi vida, y seré maldecida si tengo que trabajar después de que nos graduemos. O sea, si tengo un trabajo, ¿Cuándo saldremos? —me da una sonrisa malvada.
—Estás loca, pero te quiero mucho. —me acuesto detrás de ella y le doy un fuerte abrazo.
—Hola, chicas. —La voz de Jase retumba por la casa.
Me levanto de un salto, corro por la sala de estar, y le doy un gran abrazo. Kimber me sigue a toda velocidad y entra por su abrazo mientras tomo dos botellas de vino de su mano. Camino hacia la cocina para agarrar un sacacorchos y unas copas de vino. Cuando regreso a la sala de estar, coloco todo abajo en la mesa de café y me pongo cómoda en el piso. Abro el vino, me sirvo una copa mientas observo a Kimber y a Jase hablar mientras se sientan juntos en el sofá. Jase es un chico bastante atractivo. Él tiene un duro, cuerpo atlético, y su piel está ligeramente bronceada. Lleva su grueso, cabello castaño, el cual se ha tornado más de rubio a lo largo del verano, ligeramente gelificado en un desordenado faux―hawk (2). Sus ojos son de un tono único de dorado ligero que sobresaltan contra sus oscuras pestañas.
—Entonces, ¿Cómo estuvo tu viaje a San Diego? —le pregunto.
Jase termina de llenar su copa y dice—: Estuvo bien. Salí con amigos, fui a unos cuantos bares y vi a algunas bandas. Ya sabes la visita de costumbre a casa.
Tomo un sorbo de mi vino y sonrío. —Bueno, nos alegra que estés de vuelta.
—No tienes idea de lo feliz que estoy de estar de vuelta. —dice él con la cara seria, y puedo ver un atisbo de tensión en sus ojos.
—Hombre, ¿Fue así de malo, Jase? —pregunta Kimber.
—Es simplemente que ya no es hogar para mí. A demás, las extrañe perras —se ríe y su humor cambia instantáneamente —. Así que, ¿Qué me he perdido?
Tengo el presentimiento de que Jase está ocultando algo sobre su viaje a casa. Lo miro mientras él está derramando su copa más rápido que de lo normal. Sip, definitivamente está ocultando algo. Salgo de mis pensamientos cuando escucho a Kimber hablar.
—Bueno, Candace está saliendo con un idiota del club de campo de mami y papi. —dice mientras me guiña.
—¡No lo estoy! —digo—. Salimos por unos tragos. Eso es todo.
—¿Lo verás de nuevo? —pregunta ella aunque ya sabe la respuesta.
—¿Lo verás de nuevo? —pregunta Jase, juntando las cejas—. Espera, ¿Quién es él? ¿Con quién estás saliendo?
—No, quiero decir, sí. Dios, en realidad, no es gran cosa. 
—Debe de serlo si consiguió una segunda cita. —dice Jase mientras toma otro trago. —¿Era en eso en donde estabas temprano? ¿En tu cita?
—Ajá —asiento.
—¿A dónde fueron? Nunca me dijiste. —pregunta Kimber mientras dobla sus piernas por debajo de ella.
—Fuimos a Prescriptions.
—Me encanta ese lugar —dice Kimber—. De todas maneras, cambio de tema. ¿Qué demonios vamos hacer esta semana antes de que las clases empiecen de nuevo?  
—Tengo un montón de tiempo en el estudio que necesito hacer, también tengo que trabajar.
—Tu siempre te mantienes ocupada —dice Jase. Ni siquiera intento dar escusas porque él tiene razón. Solo sacudo mi cabeza y tomo otro sorbo de mi vino.  
Después de un rato, Jase y Kimber deciden ver algunos programas de televisión basuras. Me muevo hacia el sofá y me acuesto con mi cabeza en el regazo de Jase mientras todos vemos MTV. En cuanto él pasa sus dedos por mi cabello, no pasa mucho tiempo hasta que me quedo dormida. 

***

   Me despierto para sentir mi cama hundirse y me huele a vino. Jase está acostado detrás de mí y envuelve sus musculosos brazos alrededor de mi cintura. Me acurruco en respuesta en su caliente pecho.
—¿Te desperté? —susurra él.
—Sí, pero está bien —murmuro en voz baja—. ¿Qué hora es?
—Alrededor de las dos. Te quedaste dormida, así que te traje hasta aquí y me quede con Kimber por un rato más.
—¿Ella está durmiendo? 
—Sí y roncando como una bestia. —Los dos nos reímos silenciosamente ante su comentario.
Me doy la vuelta para mirarlo a la cara en la oscuridad, a pesar de que no nos podemos ver. Descanso mi cabeza en su pecho, y él envuelve un brazo alrededor de mi cintura y el otro ahueca la parte de atrás de mi cabeza.
—Entonces, ¿por qué tu viaje apesto? Sé que algo te está molestando.
Jase deja salir un largo suspiro antes de decir. —Les dije.
Envuelvo mis brazos a su alrededor más fuerte. —¿Qué dijeron?
—Me echaron.
Mi corazón se rompe y una silenciosa lágrima se escapa de mi ojo y cae en su pecho desnudo. 
—Lo siento tanto. ¿Por qué no me llamaste?
—No lo sé. Me daba vergüenza, supongo. No le he dicho a nadie lo que paso. No quiero la lástima.
—Sabes que no te tengo lástima, ¿cierto? 
—Sí. —susurra y besa la parte superior de mi cabeza.
—Estoy triste porque te amo. Cuando te duele el corazón, el mío también me duele. Tu dolor es mi dolor.
Nos quedamos acostados allí abrazados mientras mi corazón se rompe para sincronizar con su corazón ya roto. Amo a Jase. Él es mi mejor amigo. Tenemos una profunda conexión que nos corre a través de nosotros y nos une. Él ha tenido un montón de dolor en su vida. Tuvo una hermana que era dos años mayor que él. Ellos eran extremadamente cercanos, pero ella murió en un accidente automovilístico la noche de la fiesta de su graduación. Sus padres todavía se rehúsan a tocar su habitación, como si estuvieran esperando a que regrese a casa un día.
Jase estaba sumamente confundido con su sexualidad en la secundaria. Dijo que no quería ser gay y pensó que si simplemente dormía con suficientes mujeres, tal vez podría empezar a sentirse diferente. Así que se acostaba con cualquiera. Muchas. Me conto que al crecer, se sentía atrapado como si estuviera viviendo una mentira, sufriendo silenciosamente por dentro mientras mantenía su secreto. Hasta que entró a la universidad, nadie sabía que él era gay. Sin embargo, estoy feliz de que finalmente les dijo a sus padres. Él necesitaba liberarse a sí mismo del secreto que había estado guardándoles. Odio que le dieran la espalda a su propio hijo y simplemente lo echaran de su casa como si él ni siquiera les importara.
—Sabes que este es tu hogar, ¿no? Justo aquí conmigo. Kimber y yo somos tu hogar. Y nos importa una mierda que te gusten los hombres.
Jase besa la parte superior de mi cabeza, y aprieto mis brazos con más fuerza a su alrededor.
—¿Jase? —susurro.
—¿Si, cariño?
—Te quiero.
—Yo también, te quiero.                 


(1) Prescripciones. 
(2) Es un corte de cabello que consiste en tener el cabello más corto a los lados y en el centro más largo y se peina hacia arriba como una cresta pero no tan alta como la de los punks. 

15 comentarios:

  1. Hola, es la primera vez que entro a este blog y me gustaría saber si seguís traduciendo este libro porque me gustaria leerlo?

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    Respuestas
    1. Su traducción ya está casi terminada, dentro de poco subiré el libro completo en PDF.

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  2. OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH SIIII Yo estaba a medias con ese libro, si lo subes te amare por siempre :D

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  3. Muchisimas gracias por tu trabajo!!!! Tengo muchas ganas de leerlo!!!!

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  4. Hola, se me olvido preguntarte si tienes fecha de cuando podremos disfrutarlo mas o menos? Y si se va a traducir la serie completa? Mgracias

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  5. Hola chicas me encanto su blog :D y las traducciones son muy buenas queria saber si siguen traduciendo este libro por que ma gusto bueno eso gracias y buen trabajo ^-^

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  6. hola!!cuando tendras la traduccion?saludos!

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  7. Ya esta el pdf de este libro!? D: Lo necesito!
    Muero por leerloooo!
    Muy buen blog! :)

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  8. Hola!! oww, quiero leer este libro sjhaslfh ¿como para cuando tendran la traducción? enserio lo quiero, necesito leer! (:

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  9. hola!
    Ya esta disponible el libro entero traducido? donde xfa
    Muchas gracias :)

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  10. Hola sera que me podrías enviar estos libros, Gracias evemoteros@gmail.com

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  11. Hola sera que me podrías enviar estos libros, Gracias evemoteros@gmail.com

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  12. HOLA!!!, QUERÍA CONSULTAR SI ESTE LIBRO ESTA DISPONIBLE PARA DESCARGAR, TENGO MUCHAS GANAS DE LEERLO....SALUDOS!

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  13. tienes el 3er libro Falling, lo he buscado por todos lados, si lo tiens favor enviar a conycarrascogomez@gmail.com

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